sábado, 28 de febrero de 2015

El Puente romano de la Andilucha, La Estrella

Situación: Al oeste de La Estrella, 
Acceso: Desde el pueblo se toma el camino de Carrascalejo hasta el arroyo de la Andilucha. lugar donde se levanta el dicho puente, junto a otro de moderna fáhrica. S

Secuencia cultural: Origen romano, 'y posteriores reconstrucciones de épocas medievales y modernas. 

Descripción: Puente de dos ojos formados por dos arcos, uno más grande que el otro. En el más grande se conservan tres huecos practicados para el armazón de las cimbras. 

Los arranques de los dos arcos están situados a muy baja altura. Entre los arranques. aguas arriba, se conserva un fortísimo tajamar de forma triangular. 

La calzada. hecha de cantos rodados, tiene una suave pendiente a amhos lados en dirección a la clave, la cual aparece encajada por dos pretiles que discurren paralelos a todo lo largo del puente. Los intradós en su primitivo origen estaban realizados a base de sillares de piedra muy bien tallados: de éstos sólo quedan nueve hiladas en el arco grande y dos en el pequeño. El resto está rehecho a base de ladrillo y pizarra. La fábrica está hecha de fortísima mampostería. El tajamar está construido con mezcla de sillares y mampostería: y los pretiles de ladrillo y también de mampostería en su coronación. 

Dimensiones: 

Longitud total .. .............................38,35 metros 
Anchura de paso.  .. ..........................2,35 metros
Altura arco grande  .. ........................4,05 metros
Altura arco pequeño..  ......................2,50 metros 
Anchura arco grande ........................7,45 metros
Anchura arco pequeño ...  .................6,75 metros
Anchura del pilar .. ...........................2,50 metros
Altura del tajamar.  ...........................1,75 metros
Altura del pretil (clave). ....................0,90 metros

Fstado de conservación: Bastante buena,
Bibliografía: Inédito. 

Miguel de la Vega Jimeno 
http://www.realacademiatoledo.es/files/anales/0031/02.pdf

Secretos Ocultos bajo las Sillerias del Coro de la Catedral de Toledo

Impresionante Sillería del Coro de la Catedral de Toledo.


Si hay espacios fascinantes entre los muros de las grandes Catedrales y muchas Iglesias, esos, y en mi humilde opinión, son los Coros. Estos espacios suelen ejercer un poder de atracción en quienes los visitamos que en algunas ocasiones acaban “eclipsando”, la grandeza de las Catedrales o de las iglesias que los contienen.

Dedicaremos un post a la historia de los Coros y su evolución en el espacio litúrgico católico (sabemos que el Coro tal y como lo conocemos en occidente nace del teatro Griego y fue adoptado posteriormente por Roma).

Pero este post está dedicado a una curiosidad que ocultan los Coros Catedralicios, concretamente sus impresionantes sillerías y, que pasan completamente desapercibidas entre los turistas que visitan estos monumentos.

Generalmente, los Coros suelen mostrarse en función de la riqueza de sus sillerías, si la sillería de Coro es artística o históricamente relevante, los guías se detienen y dedican un tiempo a contar toda la historia de la construcción del conjunto y apenas si dejan tiempo a lacuriosidad del viajero para detenerse e indagar entre sus entresijos, incluso en muchas Catedrales está prohibido acercarse a la sillería adoptando las justas medidas de protección e impidiendo también descubrir que secretos ocultan éstas.

Detalle de la Sillería del Coro de la Catedral de Toledo
Antes de desvelar el secreto, realicemos una breve definición de los usos y funciones que una sillería de Coro tenía y tiene.

Las sillerías eran unos bancos corridos de madera o asientos denominados estalos que recorrían tres de los cuatro muros que cerraban el Coro.

Divididas en dos niveles, sillería alta y sillería baja, los estalos eran ocupados de manera jerárquica y según el cargo de importancia que sus ocupantes disponían en la Iglesia. Por tanto, la sillería alta era ocupada por los mayores rangos eclesiásticos o canónigos y las sillerías bajas estaban destinadas a aquellos que estaban en posesión de un título eclesiástico de menor categoría.

Misericordia de la Sillería de la Catedral de Toledo.
 Escena de lujuria. Fuente: www.oronoz.es
No sólo existía diferenciación en cuanto a los niveles de altura, sino en el ancho de los asientos o estalos; los de mayor anchura estaban destinados a ser ocupados por el Abad, Prior, Obispo…

En este espacio, en el Coro, se celebraran diversos actos litúrgicos, algunos de muy prolongada duración, y los clérigos debían permanecer en ocasiones horas de pie en actitud orante. Eso conllevaba un agotamiento físico del clérigo acuciado por el escaso espacio que disponía para moverse y relajarse.

Para ello se adoptó un sistema que permitía a los clérigos apoyarse en sus asientos y descansar sin tener que sentarse en ellos. Este “sistema” se conoce como Misericordia o Apoyadura, principalmente el nombre más conocido es el de Misericordia.

Los asientos de las sillerías eran plegables, el mismo funcionamiento que la mayor parte de los asientos de las salas de cine o de algunos teatros. Se pliegan para permitir levantarse y se despliegan para sentarse sobre él.

Las Misericordias eran una especie de mésula o apoyos también en madera que cuando el clérigo se levantaba del asiento y lo plegaba, sobresalía esta ménsula o “tabla” de mandera a modo de pequeño asiento que permitía el reposo sin tener que sentarse y así hacer más llevadero las largas horas de la liturgia.

Lo curioso de estas misericordias, que comienzan a fabricarse en el siglo XI, es que la mayor parte de ellas estaban talladas con escenas que reflejan el submundo, el infierno, los pecados capitales, principalmente la lujuria, encontrando numerosas tallas en actitud lujuriosa.

Pero ¿Cuál era el motivo de esculpir este tipo de escenas, en un espacio dedicado al culto y la liturgia sagrada católica? Pues uno tan sencillo como que, las misericoridas servían de apoyo a los clérigos y éstos tenían que apoyarse con las “partes del bajo vientre”, o “sus partes más impúdicas de su cuerpo”, por tanto esa parte del cuerpo era considerada pecaminosa y debía ir acompañada de escenas que reflejaran el pecado que se podía cometer al dejarse llevar por los instintos más primarios del ser humano.

De ahí que las misericoridas oculten este “secreto” tan curioso entre los estalos de las sillerías de los Coros Catedralicios…

http://loslugarestienenmemoria.blogspot.com.es/2011/08/los-secretos-ocultos-bajo-las-sillerias.html

viernes, 27 de febrero de 2015

Semana Santa Toledo 2014



Historia de los acuíferos de la Mesa de Ocaña y su conducción al Real Sitio de Aranjuez: El Mar de Ontígola

La Heredad de Aranjuez arranca de las tierras que tras la conquista de la zona a los árabes, se suman a la Orden de Santiago y que posteriormente pasarán a ser propiedad de los Reyes Católicos. 

A partir de ese momento, los diferentes monarcas comienzan a anexionarse terrenos alcanzando hasta puntos tan alejados del propio Sitio como Ocaña, San Martín de la Vega, Villaseca de Yepes o Vaciamadrid.

Estos incluyen prados, sotos, salinas, pequeños villorrios, algún palacio; pero sobre todo dehesas. 

Una gran superficie para poner en explotación que alcanza hasta el siglo XIX, momento en que comienza su desamortización  .

Pero, hasta ese momento, las grandes huertas y terrenos tenían que hacerse productivos y parte de ese rendimiento iba asociado a la posibilidad de generar sistemas de riego y conducción de agua eficaces, que permitieran el sostenimiento de las actividades agrícolas y ganaderas. 

Este proceso de racionalización de la naturaleza aque es sometido Aranjuez será el que marque las pautas de intervención y establezca la escala de las obras de ingeniería, que variarán según se sitúe en el espacio inmediato al palacio, o se proyecte la dimensión territorial que marcan los cauces de los ríos y las ciudades de Madrid y Toledo. 

El primero de los niveles hace referenciaa la ordenación de los jardines en torno al Palacio con la creación de fuentes y canales, sin función productiva,sino encaminados únicamente al deleite y la diversión de la monarquía. Su dimensión mayor, ya con fines productivos, tiene una función eminentemente práctica que radica en el control y reparto de agua y la contención del cauce de los ríos.

Las intervenciones encaminadas a ello ya están en las iniciativas de Felipe II y sus arquitectos Juan de Herrera,primero y de Juan Bautista de Toledo, después.

En el siglo XVI, Juan Bautista de Toledo había iniciado un proyecto de ordenación de la vega, destinada a cultivos de huerta mediante la creación de calles arboladas, según sus propios proyectos realizados en Nápoles o Roma y que influirá en los posteriores trazados de los parques del Barroco.

Esta racionalización del proyecto de explotación se apoyaba, además, en una serie de obras hidráulicas que se encaminan a la regulación de los cursos del Tajo y Jarama. 

Los factores medioambientales y la dura meteorología(fuertes contrastes entre las lluvias torrenciales, riadas y el calor del verano) obligan a adoptar una serie de medidas que marcan la actividad constructiva de Aranjuez a partir del siglo XVI. 

La disposición de sistemas de canalización,presas, diques o estanques, a partir de los cauces naturales, pretenden garantizar una continuidad de suministro de agua, necesario para el mantenimiento de superficies arboladas, cultivos y jardines. 

Este costoso proceso tendrá dos momentos de desarrollo, por un lado las iniciativas de Felipe II y por otro, la primera mitad del siglo XVIII y los intereses de los primeros de los Borbones en el Real Sitio.

Los proyectos de los canales de larga trayectoria, implicaban abastecer de agua no sólo al entorno inmediato de Aranjuez, sino a toda la vega, donde priman intereses económicos que van más allá de las propiedades del rey y que afectan a los concejos vecinos.

Así, prácticamente desde el mismo momento en que se inicia la planificación del sistema de riegos, comienzan los confictos. Uno de los Concejos con el que chocará a lo largo de todo su desarrollo será el de la villa de Colmenar, que a cambio de ver satisfechas sus reivindicaciones, tendrá que asumir el mantenimiento de los riegos al paso por su término .

El proyecto original, que data de 1581,contempla la construcción de presas,diques y estanques, orientados al con- trol y nivelación de la red de canales.De este momento, son las construc-ciones de la presa de El Embocador y los caces de Las Aves, en la margenizquierda del río Tajo; y La Azuda, ensu margen derecha.El embalse o azud corresponde auna pequeña presa de orma rec- tilínea en ambas aguas, realizada apartir de una estructura, de posibleinfuencia holandesa, soportada por pilotes y entramado de madera y relleno de cascajo de piedra. 

Desde éste se surtían aguas a ambas caceras. La cacera de la Aves regaba la vega y las fincas de particulares si tuadas en la margen izquierda del Tajo, así como los Jardines del Príncipe y de la Isla y las calles de la Reina y de Toledo, ya dentro del núcleo de la ciudad. La cacera de la Azuda, en cambio se dirigía por las tierras de la margen derecha, hasta enlazar con el canal de la Montaña, donde el agua asciende a partir de una noria de cincuenta y dos pies de diámetro  , vertiéndola a un acueducto de arcos de fábrica que la lleva hasta la parte superior de los cerros.

Pero los diques, por sí solos, no garantizan el control de los cauces. Son los embalses los que permiten controlar el agua y racionalizar las corrientes, adaptando su uso no sólo para el riego, sino para el funcionamiento de molinos y aceñas. También será en este momento, hacia 1560 y bajo la supervisión de Juan Bautista de Toledo 39 cuando se reconstruyen algunas de las presas levantadas con anterioridad en el Jarama y en el Tajo,como la de Alhóndiga. 

Pero, la obra de mayor envergadura del XVI, serás in lugar a dudas la construcción del embalse de Ontígola, más conocido como Mar de Ontígola. Este, levantado en un pequeño valle de hondo plano, excavado en las margas miocenas, recoge las aguas salobres delas planicies yesíferas, al sur del RealSitio, embalsándolas y reconduciéncolas para el riego de las huertas dela zona sur, como las tierras de San Pascual o el Regajal.Las obras se inician hacia 1561,bajo dirección incipiente de Juan deHerrera 40 y, posteriormente, de Juan Bautista de Toledo y con la participación de varios especialistas en diques denacionalidad holandesa como Adrián Van der Musse o Pietre Jansen. 

Tras la muerte del arquitecto se iniciará una nueva fase con mayor presencia de profesionales españoles, donde toma el relevo Francisco Sánchez y Gustavo Gili, hacia 1569. La presa se levanta sobre el arroyo del mismo nombre, en una zona conocida como el Fondón, a pocos kilómetros al sur de Aranjuez. Aquí parece que, tradicionalmente, se remansaba el agua de lluvia formando una balsa natural que ya era aprovechada por los vecinos quienes, hacia finales del siglo XV ya habían hecho un primer intento de canalizar el agua del arroyo para el riego de la zona sur de Aranjuez. 

En este mismo sitio, una centuria después y tras una accidentada construcción que supuso la variación de la traza original 41 , se levanta una presa de planta recta, tres muros paralelos y unas dimensiones de 140 metros de longitud; 6 de altura y 10 de ancho, reforzada por cinco contrafuertes trapezoidales.

 La zona, además de usarse como embalse para el riego, paso a convertirse pocos años después en un punto de recreo con la construcción de una isla en el centro del embalse y otras estructuras para el ocio como una plaza de toros, atarazanas para embarcaciones, etc., tal y como nos lo presenta Fernando Bambrilla en su óleo de principios del siglo XIX. Según López Gómez (1988), de ella partían dos canales. 

Uno de ellos se dirigía al norte y, tras un arca de repartimiento, se separaba en tres acequias que se encaminaban hacia el Convento de San Pascual; al cruce de la calle de Abastos y del Foso y a la Huerta Valenciana. El otro, se encauzaba hacia el oeste pasando por el Regajal y la Huerta de los Deleites para cruzar el río y enlazar con el canal de las aves.

En todos los casos su uso era para riego,no mezclándose en ningún momento con las aguas limpias que bajaban desde la Mesa de Ocaña y que, a pesar de pasar por las inmediaciones de la presa, no compartían depósitos ni conducciones, como veremos más adelante Los mismos intereses que subyacen en los planes de Felipe II, se mantie-nen como hemos podido comprobar en las iniciativas del siglo XVIII. De este momento es otro de los hitos hidráulicos del reinado de Fernando VI. 

http://www.academia.edu/1987092/EL_AGUA_DEL_REY_HISTORIA_Y_ARQUEOLOG%C3%8DA_DE_LOS_ACU%C3%8DFEROS_DE_LA_MESA_DE_OCA%C3%91A_Y_SU_CONDUCCI%C3%93N_AL_REAL_SITIO_DE_ARANJUEZ

jueves, 26 de febrero de 2015

Iglesia de Santa María en Illescas: Torre Mudejar

De estilo mudéjar, la construcción primitiva debió de tratarse de un templo de planta basilical rectangular con 3 naves rematadas en tres ábsides semicirculares y una torre adosada en el lado sur del crucero. 

 De este trazado antiguo sólo se conserva en el interior la cabecera y los compartimentos de los dos primeros tramos. En el exterior apenas quedan restos de la antigua traza mudéjar. El aspecto que hoy presenta el templo se lo debemos casi por completo a la gran remodelación que sufrió éste en el último cuarto del XV y a lo largo de todo el siglo XVI. 

Las diez bóvedas de la parte trasera son de estilo gótico. Todas ellas de crucería, a base de arcos apuntados y con nervios que se entrelazan en claves. De esta misma época son las capillas laterales que se abren en el muro norte y la misma sacristía.

Quedan algunos restos arquitectónicos platerescos como los arcos formeros del coro y el que hay a la entrada de la capilla de las ánimas. Del siglo XVI nos queda la remodelación del ábside central que de semicircular se cambió a cuadrado, tal como hoy lo conocemos.

El Arte Mudejar Se ha denominado arte mudéjar al musulmán en tierra cristiana y al cristiano español sometido a la influencia musulmana. El nombre de morisco con que también se le designa, tan sólo con rigor histórico debe aplicarse al realizado por los musulmanes convertidos el cristianismo antes o después de la conquista de Granada. Ante la imposibilidad de averiguar este extremo, es preferible la denominación de mudéjar. Además, téngase presente que las obras que calificamos de mudéjares lo mismo eran hechas por musulmanes sometidos que por moriscos o por españoles seducidos por la belleza del arte islámico.

En realidad no existe una arquitectura constructivamente mudéjar, ya que las obras de tal estilo no son si no los modelos de la arquitectura musulmana u occidental acusando las modalidades del arte hispanoárabe; almorávide, almohade y granadino. 

 No se trata, por lo común, sino de un estilo decorativo, ya que las estructuras son ordinariamente las del arte cristiano. Constituye el mudéjar una de las mayores novedades del arte español, se constituye el arte musulmán como símbolo de la cultura medieval. No debemos olvidar que los cristianos utilizaban la mano de obra árabe en las construcciones y que, el sistema constructivo musulmán era más rápido y barato que el cristiano.

El arte mudéjar se extiende desde el siglo XII. Su época más fecunda es la de Pedro I el Cruel. Decae a partir de la toma de Granada, pero en realidad subsiste casi hasta el siglo XIX. Los españoles lo llevan a América y esporádicamente repercute en Portugal, Inglaterra, Francia e Italia. España tiene el honor de ser el portavoz del arte musulmán en Occidente.

Concretamente en Illescas tenemos representación de este arte en nuestra emblemática Torre perteneciente al conjunto monumental de la Iglesia Parroquial de Santa María, así como nuestro emblemático “Arco o Puerta de Ugena”.

INTERIOR IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARIA

Descripción de las Estancias:

Capilla Mayor.
El retablo, típicamente barroco de los siglos XVII – XVIII, es de tres cuerpos. El cuerpo central presenta: abajo, el Sagrario; en la hornacina central, una imagen de la Virgen de la Asunción; en el frontón superior un cuadro reproduce la escena de la Anunciación. Corona el retablo una Exaltación de la Santa Cruz.

Capilla del Cristo de la Misericordia o del Rosario.
Destacan las dos bellas lápidas de estuco mudéjar que se hallan a ambos lados del arco fajón. Nos recuerdan que descansan en esta capilla, en espera de la Resurrección, D. Gonzalo Alfonso Marques (+ 1387) y D. Alfonso Díaz, contador mayor del Rey (+ 1390).

Baptisterio.
El arco de entrada es del Renacimiento. La pila bautismal es del año 1788. Hay una original tabla gótica que representa “La descensión de la Virgen e Imposición de la casulla a San Ildefonso”.

Capilla de la Virgen de las Candelas (También llamada “del Santo Angel”). 
Tiene un retablo de madera tallada y dorada estilo renacimiento. Bajo la hornacina central un cuadro representa la presunta aparición del ángel al Rey Alfonso VIII en este mismo lugar; a su izquierda; San Pablo derribado en el camino de Damasco; a su derecha; el apóstol Santiago el Mayor a caballo. El coronamiento del retablo es un cuadro de la Virgen “Sedes Sapientiae”. Los otros dos cuadros son reposiciones posteriores que no pertenecen al conjunto.

Sacristía.
La cubierta es gótica, con dos tramos de bóveda de crucería bellamente acabados. En su interior alberga numerosas piezas de orfebrería de los siglos XVII y XVIII, entre las que destacan las dos cruces de plata de 1654 y 1668, y la custodia procesional, estilo renacimiento, del mismo siglo (1658).

Capilla de la Virgen de la Soledad
La verja de entrada es del 1271. Dividida en dos tramos cubiertos por bóvedas de crucería, los arcos cruceros se soportan en seis pilares octogonales embebidos en el muro. Llaman la atención los grandes capiteles que coronan los medios pilares y la Virgen con el niño que está representada en el frente de la bóveda. El retablo de la Soledad es de estilo barroco. En la pared de la derecha contemplamos un “descendimiento” de Juan de Borgoña. Óleo sobre tabla de finales del XV.

Capilla de San José(también llamada de las Ánimas). El arco de entrada es plateresco. La bóveda es de crucería apoyada en ménsulas. Debe su nombre el retablo del lado derecho, donde un lienzo sobre tabla del siglo XVI nos presenta a las ánimas en el purgatorio y Cristo Juez en la gloria. Las lápidas nos recuerdan que esta capilla fue panteón familiar desde 1580.

Capilla de la Ascensión. 
Posee un retablo dorado estilo rococó que lleva en su remate un pequeño cuadro que representa al Padre Eterno.

Antigua Capilla Bautismal.
Cerrada con una verja plateresca de dos cuerpos, con un friso de hierro forjado y coronamiento con dos ángeles. Pertenece al 1676.

fiestasyturismo@illescas.es
Fuente: http://www.illescas.es/contenidos/030107_mudejar.html

Un libro descubre el número áureo en la Torre Mudéjar

Es un hallazgo muy importante según el autor porque antecede a la Florencia renacentista en la introducción de ese número en Europa

«Este libro supone un grandioso descubrimiento para la cultura toledana, ya que antecede a la Florencia renacentista en la introducción de la idea del número áureo en Europa después de la Grecia clásica». Con estas palabras se realiza la carta de presentación de la obra "El canon del Alarife de Illescas", texto que el próximo viernes será presentado oficialmente en el municipio y que defiende, tras un minucioso estudio, que la Torre Mudéjar de Illescas esconde un mensaje en sus ladrillos desde hace 800 años.

Su autor es Wilfredo Mariñas, escritor peruano convencido de la estrecha relación en cánones de construcción de la Atenas de Pericles y la torre de la iglesia parroquial de Santa María en la villa sagreña, asegurando que en la cara Sur de la torre el constructor medieval del Alarife de Illescas entrelaza un código que descifra un milenario mensaje estético y a la vez es una muestra de su religiosidad, canon remozado en una muestra de cristiandad.

Abriendo la duda acerca de si se trata de casualidad o intencionalidad, el autor de este libro pretende dar que hablar al demostrar en sus páginas la intencionalidad al relacionarlo estrechamente con un postulado euclidiano que deriva en la proporción áurea, omnipresente en la geometría del monumento. Al tiempo, avanza que descifrar ese mensaje lleva al lector a transitar por los conocimientos matemáticos, geométricos y humanísticos propios de un período excepcional en la cultura española, el Toledo de las tres culturas, donde convivieron los transmisores del pensamiento griego, los musulmanes, con los traductores por excelencia: los judíos y los mozárabes, en un entorno dominado por los conquistadores cristianos.

Y es que eran principios del siglo XIII cuando se construyó en Illescas la iglesia parroquial con advocación a la Asunción de Nuestra Señora de Santa María en un prolongado periodo de paz, consolidada la reconquista del antiguo reino toledano y trasladadas las fronteras más al Sur.

Así las cosas, esta novedosa creación de 104 páginas con encuadernación rústica y perteneciente a los "Cuadernos heterodoxos toledanos" se vende al precio de 10 euros. La publicación de la Editorial Ledoria se acerca a las vivencias del constructor, a quien la villa honró con ese encargo, y que aprovecha las técnicas constructivas y la mano de obra de los derrotados mudéjares, que se resisten a marcharse. El protagonista los combina eficientemente con el románico de los conquistadores y los cálculos de unas matemáticas transmitidas desde la Grecia clásica.

Según datos aportados por la editorial, el erudito local don Alberto de Aguilar en su libro "Illescas, notas histórico artísticas" de 1927, escribió estas frases: «Contemplad… la bellísima torre mudéjar de Santa María, y esas grietas, esos ladrillos carcomidos os dirán más que todo cuanto yo imaginara contaros…». Atento a ese mensaje, Wilfredo Mariñas ha hurgado entre sus ladrillos para buscar el mensaje escondido durante 800 años, que fundamenta su estética, y puestos a la luz en "El canon del Alarife de Illescas", cuya presentación será a las 19,00 horas en el Centro Cultural del municipio con la presencia de autoridades culturales en el Ayuntamiento illescano.

RUBÉN CAÑO - miércoles, 12 de enero de 2011
http://www.latribunadetoledo.es/noticia.cfm/PROVINCIA/20110112/libro/descubre/numero/aureo/torre/mudejar/9CB85DD5-DD7C-6284-BACCC3C2E0898DA7

Puente Romano de Las Barquillas, Almorox

ALMOROX

Nombre: Puente  de las Barquillas .Arroyo de Tabalón.
Situación: Al oeste de Almorox.
Accesos: Desde la localidad de Almorox se toma la carretera en dirección a Cenicientos (provincia de Madrid). 

Tras recorrer unos siete kilómetros aproximadamente, y en las inmediaciones de In margen izquierda de la carretera, en el fondo de un pequeño barranco. se levanta el puente.
 Puente de las Barquillas (Almorox)

Secuencia cultural: Romano.

Descripción: Puente con un solo ojo formado por un arco de medio punto, formado por una magnífica hilada hecha a base de sillares de granito muy bien labrados. Toda la estructura está hecha de sillares del mismo material que las dovelas. 

Conserva los seis huecos practicados para el armazón de las cimbras. No conserva ningún resto perteneciente a los pretiles. 

El actual camino que discurre por el puente se apoya directamente sobre b clave, siendo ésta y las dovelas centrales más estrechas que el resto.

Dimensiones:

Longitud total........................ 10,20 metros
Altura total ..  ...........................3.00 metros
Anchura de paso total. .............2.20 metros
Anchura con el posible pretil ...,60 metros
Luz del arco.      ...................... 13,60 metros 

Fstado de conservación: Muy buena.

Las grietas que habían aparecido en el interior del arco han sido tapadas recientemente. 

Datos de interés: Con toda probahilidad por este puente pudo haber discurrido la vía que en época romana debía de venir desde la zona de San Martín de Valdeiglesias, para luego seguir, siempre hacia el sur, en dirección al puerto Marchés, ya en los Montes de Toledo. Esta posible vía bien pudo ser uno de los ramales o caminos de tipo secundario que atravesarían en su momento la A-25 del Itinerario de Antonino, en el trayecto de esta vía entre las ciudades de Caesaróbriga (Talavera de la Reina) y Toletum (Toledo). 

Bibliograjia: - Revista Provincia. Toledo, Diputación Provincial, 1973, núm. 83. Aparece únicamente la fotografía del puente. - Parro Carrasco, M. Estudio geop,ráfico-histórico de la villa de Almorox. Temas Toledanos, IPIET, Toledo. núm. 51, 1987, pág. 16 Y foto pág. 9. - PIC (Puntos de Interés Cultural). Ministerio de Cultura. Delegación de Toledo.

Fuente: http://www.realacademiatoledo.es/files/anales/0031/02.pdf

miércoles, 25 de febrero de 2015

Ruta por los Castillos Templarios de Toledo

Iniciamos esta gran ruta por el Castillo templario de Villalba, cerca del pueblo toledano de Cebolla


Castillo de Villalba, Cebolla

Cebolla posee como más antiguo monumento que se conserva en su término municipal, El Castillo de Villalba, que quirie decir Villa Blanca. 


El castillo de Villalba se encuentra a las afueras de la localidad de Cebolla, al norte de la provincia de Toledo.

Se puede llegar a él saliendo de Cebolla por la carretera CM-4000 en dirección a la localidad de El Carpio de Tajo.

A unos 4 kilómetros de Cebolla ya se divisa el castillo a la izquierda de la carretera, y para llegar a la misma base de sus muros hay tomar, en el primer cruce, la carretera CM-4015 en dirección a las localidades Erustes y Domingo Pérez, donde, al poco sale un camino a la izquierda que conduce a la parte posterior del castillo.

El Castillo fue construido por los musulmanes, probablemente entre los siglos XI y XII, sobre los restos de una fortaleza romana erigida para controlar y defender el paso de la calzada romana que unía Toletum (Toledo) con Emerita Augusta (Mérida) por la orilla izquierda del río Tajo. 

El Castillo, restaurado en el siglo XII, pasó a pertenecer a los Templarios que tenían su encomienda en Montalbán, continuando en sus manos hasta el siglo XIV en el que fue extinguida la poderosa Orden.



El Castillo de Villalba sirvió de refugio al Rey Juan II de Castilla en su huída de Talavera cuando fue prácticamente secuestrado por el infante Enrique de Aragón en su intento de alzarse con el poder.

Perteneció después a los López de Ayala (Condes de Fuensalida), a los Condes de Oropesa, a los Duques de Frías, a los Condes de Deleitosa y al Duque de Arión.


nos dirigimos a continuación hacia San Martín de Montalban, el punto mas importante de nuestra ruta, pasando antes por San Martín de Pusa, donde se encuentran las ruinas del Castillo Templario de 
Santisteban

Castillo Templario de Santisteban, San Martín de Pusa (Toledo).

En los Anales Toledanos, al citar los asaltos almorávides sobre las tierras castellanas, se dice:"En el año de 1117 hubo una arrancada de los moros sobre los de Toledo en Sant Esteban". 

Se refiere al Castillo de Santisteban de Valdepusa, en la comarca de La Jara, a dos leguas de El Pozuelo (hoy San Martín de Pusa), que otea el paisaje encaramado en un cerro sobre la ribera del río Pusa. 

Esta fortificación, formó parte de las defensas que, tras la conquista de Toledo, en 1085, por Alfonso VI, se fueron levantando para afianzar la frontera castellana frente a los musulmanes de al-Andalus. 

Se trata de un recinto amurallado, de tamaño medio, con una gran torre fuerte, que adapta su arquitectura a la orografía del cerro. La construcción, apresurada y de circunstancias, utiliza los materiales de la zona, baratos y accesibles, como los cantos rodados, del río Pusa, y el ladrillo para encintarlos.

Pocas noticias más, tenemos sobre este lugar, pues pasado el peligro musulmán la fortificación perdió su utilidad. Durante el s.XIII, se crea el señorío de Valdepusa, aunque no se le concede jurisdicción hasta 1357, cuando está en manos de don Diego Gómez de Toledo. Esta familia, y sus sucesores, acabarán desentendiéndose del edificio, para dedicar sus esfuerzos a la explotación de las tierras anejas.

Para el s.XVI, Santisteban ya está abandonado, y para el siguiente se encontraba en avanzada ruina. Según las Relaciones Topográficas (1574-1581): "...en la dicha dehesa de Valdepusa hay algunas señales de edificios antiguos como es a manera de fortaleza que llaman castillo de Santisteban... en los cuales se halló una piedra cuadrada con una labor como de cruces de la forma del hábito de San Juan".


a 6 km,  siguiendo la CM 4009 llegamos al pueblo de Villarejo de Montalban, donde podemos hacer un alto en el camino para disfrutar del  Puente Romano de Villarejo de Montalban


Hacia el S.III la romanización ya estaba bien asentada en el centro de la península y gracias a la orografía del valle, se construyó el Puente Romano a su paso por el río Cedena. 

Esta formado por dos arcos de medio punto y en muy buen estado de conservación y era parte de un camino de herradura, uno mayor que otro, con fábrica de sillar en los arcos y de sillería a hueso el resto.

De esas épocas heredamos el nombre de “villar” aunque la villa romana estaba formada en gran parte por una arquería Romana.

Siguiendo la misma carretera nos dirigimos hacia el imponente Castillo Templario de Montalban,

Se llega a esta fortaleza por la carreterra regional CM-4009 desde San Martín de Montalbán dirección a La Puebla de Montalbán, y a unos 5 kilómetros de la primera localidad tras un cruce a la izquierda se llega al castillo, y por la derecha al santuario visigodo de Santa María de Melque.

"Punto de Espera" del guía

Hay 2 carteles en el caso del Castillo de Montalbán, que indican perfectamente el desvío y el camino de tierra que primero hay que atravesar y también una indicación de color verde...

Y más adelante os encontraréis otro cartel con la indicación al castillo y un último con la indicación del Castillo y la información de las visitas guiadas. Al final del camino de tierra hay una cadena que no se puede pasar, ya que es una finca particular. Allí justo es el punto de espera del guía que te llevará hacia dentro de la finca y al Castillo de Montalbán.

Castillo Templario de Montalbán.

Se trata de la fortaleza de mayor tamaño y complejidad de todas las existentes en la actual Castilla La Mancha y una de las más importantes de la Península Ibérica.

Su visita, al ser propiedad privada, sólo puede realizarse los sábados por la mañana y sólo durante unos meses al año. 

Dificil su acceso y algo peligrosa su visita.

Es realmente impresionante encontrar una fortaleza enorme, con sus defensas bien conservadas en medio de la nada. Con sus piedras llenas de marcas de cantería de simbolismo esotérico.

En un paraje agreste, al borde de un profundo tajo. No hay construcciones modernas, ni pintadas, ni carteles, ni coches... Parece estar tal y como fue abandonado hace siglos. Arruinándose lenta y majestuosamente.

En sus proximidades hay dolmenes prehistóricos; fue fortaleza musulmana, ampliada y reformada por los caballeros templarios y uno de los principales bastiones que tuvo el Temple. Cabeza de la importante Encomienda Templaria de Montalbán, tambien posible lugar de reunión y ceremonias.

De allí partieron los caballeros templarios hacia la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

Y como todo buen castillo templario, alberga leyendas y misterios de todo tipo:

Ninguna poblacion hay cerca, ninguna ruta importante. Pero el castillo transmite una gran fortaleza. Viejas tradiciones aseguran que está hecho para guardar algo... un fabuloso tesoro.

Puede ser el misterioso tesoro de los templarios, jamás encontrado.

O las riquezas de los reyes godos.

O los objetos esotéricos más buscados: El Santo Grial y La Mesa de Salomón.

La leyenda dice que el castillo se comunica por un túnel con la cercana y misteriosa iglesia de Santa María de Melque: Las gentes de la zona hablan de ovejas que se pierden en Melque y aparecen en el Castillo de Montalbán y de un pastor que descendió a los tuneles del castillo y apareció en el pozo de la iglesia.

El caso es que se conservan en el castillo inmensos subterráneos, que cualquiera puede vislumbrar a través de varios pozos. Se supone que son aljibes o silos. 

Pero su tamaño es enorme, desproporcionado. Y la calidad de su construcción muy alta. 

De esos enormes recintos subterraneos parten amplias galerías.

¿Ocultan esos misteriosos túneles alguno de los secretos más buscados?


Es inevitable, visitar por su importancia y belleza la cercana 

Iglesia de Santa María de Melque

Santa María de Melque se encuentra en el término municipal de San Martín de Montalbán  a 30 km al sur de la capital, equidistante de las localidades de La Puebla de Montalbán y Gálvez, entre el arroyo Ripas y el río Torcón que es un afluente de la margen izquierda del río Tajo.


Si hay un monumento contempóraneo de ese periodo histórico que marcó el fin del reinado visigodo y la invasión árabe de la Península es, sin duda, este extraordinario complejo monástico de Santa María de Melque. 

Emplazado a 30 kilómetros escasos de Toledo capital, dentro de los límites del término municipal conocido como San Martín de Montalbán, tanto la iglesia como los restos circundantes, ofrecen un apasionante testimonio de la importancia que realmente tuvo, dentro de este confuso periodo al que nos estamos refiriendo, y en el que encontramos un buen ejemplo de monasterio altomedieval.

De todo el complejo, recientemente restaurado, destaca la iglesia, ejemplar visigótico, que constituye uno de los monumentos religiosos más destacados de la Alta Edad Mediaen España.

En la actualidad pueden visitarse la iglesia que ocupa el centro del complejo y el centro de interpretación que se ha instalado en las dependencias anejas también restauradas. El paisaje que se observa desde Santa María es también característico de la zona.

Historia

Santa María de Melque nació como conjunto monástico en los siglos VII y VIII en las cercanías de la que era la capital del reino visigodo, Toledo. Su fecha de construcción inicial es muy antigua, del siglo VII, que coincide con el final del reino visigodo.

La datación por radio carbono de una muestra de esparto obtenida de la parte conservada del enlucido original de estuco ha dado una fecha de construcción más probable en el intervalo 668-729 AD. Probablemente su construcción se paralizó cuando comenzó la llegada de los árabes y se terminó y se reformó después, habiendo sufrido múltiples vicisitudes históricas.

En su origen hubo en aquel lugar una quinta romana con cinco presas sobre los dos arroyos que rodean el montículo rocoso. Luego se construyó el monasterio con edificios organizados en torno a la iglesia.

La conquista musulmana de la península ibérica no terminó inmediatamente con este núcleo monástico pues se tienen testimonios de la pervivencia de una comunidad mozárabe que luego desapareció. Sus construcciones fueron aprovechadas como núcleo urbano y su iglesia se fortificó con la construcción de una torre sobre la cúpula de la iglesia, torre que se sigue conservando. El agua de lluvia y de las torrenteras se embalsaba mediante presas situadas a uno y otro lado del complejo.

Con la conquista de Toledo por el rey Alfonso VI de Castilla en el 1085 el templo recuperó su función litúrgica sin perder su función militar. Las tumbas antropomorfas situadas al Este y los restos de barbacanas que se conservan son testimonios de este periodo histórico.

En 1148 aparece mencionada -con el nombre de Santa María de Balat Almelc2 3 - en la Bula del PapaEugenio III que establece los límites de la Archidiócesis de Toledo tras la reconquista de la ciudad (bula dada en Reims el 16 de abril de 1148). También aparece mencionada en las Relaciones topográficas de Felipe II4(1575, en el capítulo dedicado a Puebla de Montalbán) y en las Descripcionesdel Cardenal Lorenzana (1784), en ambos casos ya con el nombre actual de Melque y descrita como ermita rural a la que peregrinaban una vez al año (romería) los vecinos de Puebla de Montalbán.

El pequeño núcleo de población pervivió hasta bien entrado el siglo XIX aprovechándose las construcciones monásticas para usos de casa de labranza. La desamortización de Mendizábal terminó con el culto siendo destinadas todas sus construcciones a establos y pajares.

Recientemente, en 1960, la Diputación Provincial de Toledo, ha adquirido el complejo y ha procedido a su restauración rehabilitando no solo la iglesia sino también los edificios anejos donde se ha instalado el centro de interpretación de Santa María y el mundo visigótico. En una de sus salas todavía se puede apreciar un largo pesebre construido con materiales del propio conjunto monástico. Se espera seguir trabajando en la recuperación de las presas, la cerca y el poblado islámico.

La iglesia

Interior de la iglesia.

Fue construida en la primera mitad del siglo VIII y es el monumento mejor conservado de la España altomedieval. Su técnica constructiva es herencia directa de la arquitectura tardorromana.

Sin embargo, los escasos elementos decorativos que se conservan (filigranas deestuco en los arcos torales del crucero) la ponen en relación con influencias cristianas orientales de Siria o Jordania

El gran arcosolio (arco=arco; solio=sarcófago) que se puede ver aún en el fondo del brazo sur del crucero, sugiere que Melque pudo ser en un principio un mausoleo destinado al enterramiento de un alto personaje del Reino Visigodo de Toledo. Más tarde, la iglesia fue reformada por lo menos dos veces.

Los Templarios de la Reconquista convirtieron la iglesia en torre defensiva, transformándola en una turris a la romana. Esta torre sobre el cimborrio ha sido recientemente desmontada. Tenía un porche con tres aberturas, hoy desaparecido.

para mas info: http://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es/2014/01/iglesia-de-santa-maria-de-melque.html

http://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es/2014/03/historia-de-la-puebla-de-montalban.html

antes de marcharnos de San Martín de Montalban , no podemos dejar de ver el Puente Romano de la Canasta


Construido para unir distantes lugares, hoy permanece perdido sin llevar a ningún sitio. Impertérrito a pesar de la lluvia, el frío o el calor se yergue sobre un profundo corte que el arroyo Torcón traza camino de su encuentro con el Tajo. Con su presencia parece querer recordarnos que por allí pasaron gentes y ganados cuando las calzadas construidas por los romanos se extendieron como una tela de araña sobre la vieja piel de toro.

Mantiene en la actualidad tres de sus ojos enmarcados por arcos de medio punto. Sillares y ladrillos sostienen una sólida estructura que supera una cascada y un caos de rocas. Por su ubicación es posible relacionarlo con las antiguas vías que unían Ávila con Córdoba y Zaragoza con Mérida. 

El puente, antes paso fundamental de una importante vía de comunicación, se encuentra hoy en el medio de ninguna parte y encontrarlo no es tarea sencilla. Aquellos que quieran contemplarlo deberán tomar un camino que existe a mano derecha al salir en dirección sur de San Martín de Montalbán. 

El camino sigue unos 4 kilómetros bajando un valle hasta terminar en un vado que cruza el citado arroyo Torcón. Desde dicho vado, siguiendo por el margen del río en dirección norte (que es el sentido de la corriente), se alcanza después de unos minutos de caminar por un sendero que a veces queda desdibujado. Después de este último tramo, la construcción espera al viajero recordándole que del pasado a veces no queda ni la memoria.

y tras estas interesantísimas visitas nos encaminamos hacia Navahermosa, enclave destacado de los Montes de Toledo.

La primera visita que allí realizamos es al Castillo de Dos Hermanas 

El castillo de Dos Hermanas es un castillo usado durante la Reconquista y situado a 3 km de la población toledana de Navahermosa.


Se alza sobre un risco gemelo de otro y aislado de él por el arroyo seco Marlín.

El castillo de Dos Hermanas es uno de los más antiguos de la provincia de Toledo, pues data de entre los siglos XI y XII

Sin duda fue un importante baluarte árabe defensor de la frontera natural de los Montes de Toledo.

En el año 1210 se cede al caballero Alfonso Téllez, que se hallaba repoblando aquel territorio fronterizo con las posesiones musulmanas. En el año 1222 don Alfonso vende el castillo al Arzobispo de Toledo, Rodrigo Ximénez de Rada.

Más tarde fue adquirido por el rey Fernando III el Santo, quien a su vez lo vendió a la ciudad de Toledo en el año 1246, junto con el castillo de Malamoneda en la localidad de Hontanar y sus montes.

Pasado el peligro musulmán, los vecinos del poblado que protegía el castillo de Dos Hermanas emigraron a la población cercana de Navahermosa, que ofrecía mejores posibilidades de cultivo, quedando el castillo abandonado, arruinándose paulatinamente.

Descripción y características

El castillo de Dos Hermanas es un edificio de planta irregular, alargada y estrecha, adaptada al risco sobre el cual está enclavado. Se conservan tres de sus cuatro fachadas. Sus esquinas son redondeadas y no existen restos de saledizos ni matacanes, sólo agujeros cerca de lo que fue el adarve. El acceso al edificio se realiza mediante su única puerta y aparece con un arco apuntado. Ante esta puerta existe una pequeña plaza de armas protegida por una barrera o antemuro.

Al estar tan cerca de S. Martín de Montalban, debió de estar regido por la orden del Temple, pues en una de sus dos alturas observamos un castillo defensivo y en la otra una gruta iniciática con vistas a la sierra.

El paraje contiene desde luego todos los ingredientes iniciáticos y heterodoxos imprescindibles para ser un lugar prodigioso. Además entre los dos peñascos concurre un regato que viene de la sierra y que es denominado como “arroyo Merlín”.


Este hito nos recuerda los viejos ritos mágicos centroeuropeos, determinantes de una leyenda mítica, como es la del mago Merlín y las dos mujeres con las que vivió, Morgana y Viviana, es decir la vida y la muerte.



Llevada esta historia al nivel de esta bella geografía toledana, obtenemos la leyenda de las “dos hermanas” moras que en el día del equinoccio de primavera, aparecen para peinarse en el espejo del río. 

Cuenta la leyenda que entre las viejas murallas se encuentran encantadas dos hermosas moras, que la madrugada del día de San Juan pierden el encantamiento y bajan a lavarse al arroyo, y después regresan a su interior.

La versión legendaria es mucho más apasionante: Los aldeanos veneraban una Virgen situada en la capilla de la fortaleza. Un día que vecinos y caballeros templarios estaban oyendo misa, acertó a entrar en la iglesia una cierva extraviada que entró por una puerta y salió por otra tan campante. Asombrados, todos los asistententes salieron corriendo detrás de ella, incluso el propio sacerdote que oficiaba la Misa. 

Este gesto tan poco cristiano sentó tan mal a la Virgen que condenó a los lugareños a vivir errantes durante tres generaciones. 

Y para obligarles a abandonar el lugar, volvió las aguas insalubres y los aldeanos empezaron a morir, empezando por el sacerdote que dejó la misa a medio concluir. 

Los supervivientes abandonaron el lugar avergonzados por su conducta y perseguidos por la maldición del Cielo, puesto que la cierva era una bruja transfigurada. 

La leyenda afirma que el alma del mal sacerdote templario continua vagando por aquellos riscos esperando que algún otro termine la misa que dejó inacabada.

La segunda parte de la leyenda dice que los habitantes de Dos Hermanas se establecieron primero en Castillejos (siglo XIII), luego en Cedenilla (siglo XIV) y por fin en Navahermosa (siglo XV). 

Desde entonces Navahermosa siempre tuvo fama de ser un pueblo "de brujas" donde abundaban saludadores, curanderos, gentes que curaban el mal de ojo, predecían el tiempo, etc. 

En definitiva personas practicantes de "magia blanca" o "brujería benéfica", posibles depositarios de saberes ancestrales...

Por cierto, en un costado del castillo bajo un gran peñasco, existe una pequeña caverna o galería que traspasa la peña de lado a lado. 

Claramente se nota que está tallada en la durísima roca. Dificil imaginar la utilidad de una obra tan dificultosa... a no ser para ocultar algo muy valioso.

para mas info: http://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es/2013/11/castillo-de-dos-hermanas-de-navahermosa.html

a continuación tomamos la dirección del Castillo y la Necrópolis de Malamoneda

Castillo de Malamoneda.

El castillo de Malamoneda es un castillo que se encuentra en el término municipal del municipio de Hontanar, al sur de la provincia de Toledo, a los pies de la Sierra del Puerco y en la confluencia del río Cedena y el arroyo de Malamonedilla.

Situación

El castillo de Malamoneda se encuentra a bastante distancia, en dirección oeste, de la localidad de Hontanar, al sur de la provincia de Toledo, a los pies de la Sierra del Puerco y en la confluencia del río Cedena y el arroyo de Malamonedilla.

Se puede llegar al castillo por la carretera regional CM-401 desde Navahermosa a Los Navalmorales. A unos 3 kilómetros se toma el desvío a la carretera CM-4157, que lleva a Hontanar. 

Unos 4 kilómetros más adelante tras un cruce se toma el camino rural a la derecha y a unos 2,8 kilómetros tomar otro que sale a la izquierda. A unos 200 metros, siguiendo por ese camino, nos encontramos con la Torre de Malamoneda y unos 100 metros más abajo con el castillo.

Historia

Este paraje fue reconquistado en el siglo XII, aunque ya debió estar poblado siglos antes, ya que se encontraron en la zona restos de construcciones romanas y existen pruebas de restos de la Edad del Bronce.

El castillo de Malamoneda fue construido en el siglo XIII, sirviendo junto a la torre de Malamoneda de fortaleza y refugio de los pobladores de Malamoneda, cuyas casas aún subsisten pero están deshabitadas.

El territorio en el que se encuentra el castillo de Malamoneda fue repoblado por el caballero Alfonso Téllez, quien en 1210 recibía de Alfonso VIII este lugar.

En 1226 lo vendió al arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada, junto con el castillo de Dos Hermanas y otras aldeas de los Montes, pobladas por el mismo luchador. 

El castillo pasa a ser propiedad de la corona bajo el reinado de Fernando III el Santo. En 1246 compró todos los Montes que llevaban su nombre por 45.000 maravedís de oro, siendo ya de la ciudad hasta la desamortización civil del siglo XIX.

Se sabe que estuvo en manos de la Orden del Temple.


Como todos los enclaves templarios, tiene su leyenda. En este caso da nombre al lugar y una explicación fantástica a las tumbas...

Piedra de sacrificios

En los campos de la Encomienda de Montalbán, después de la reconquista de la zona por Alfonso VI, los caballeros de la Orden del Temple defendían estas tierras de las invasiones musulmanas. En una de aquellas posiciones, una granja fortificada cerca del río Cedena, los caballeros cristianos se vieron cercados por los musulmanes en la torre defensiva.

Los moros no desistían de tomar la fortaleza y viendo que no podrían hacerlo guerreando, secuestraron a dos caballeros para ofrecerles una recompensa en oro si les abrían un portillo de la Torre. 

l primero contestó de manera airada y le cortaron la cabeza inmediatamente. El segundo aceptó y recibió una moneda de oro en prenda. 

Al llegar la noche, el templario traidor abrió la puerta a los moros, quienes encontrando a los cristianos dormidos e indefensos, mataron a todos decapitándolos. 

El traidor, al reclamar el resto de su recompensa, fue también decapitado.

Los cadáveres de los templarios muertos fueron arrojados a los roquedales para ser devorados por las alimañas. 

Pero cuando no mucho tiempo después los cristianos reconquistaron el lugar, comprobaron que los cuerpos de los caballeros habían derretido la piedra, hundiéndose en ella hasta que tomó forma de sepultura y preservó sus cadáveres de las fieras. 

Sólo un cadáver había quedado sobre las piedras, el del traidor. De éste las alimañas solo habían dejado el esqueleto, que en la mano apretaba todavía la moneda de la traición. Esta mala moneda dio nombre al lugar y al arroyo al que fue arrojada, Malamonedilla.

Los enterramientos se taparon con losas y en el roquedal se grabó una inscripción, relatando el milagroso suceso. 

Pero por las noches, el ánima fantasmal del templario traidor busca su moneda para pagar al diablo el rescate de su alma.

Hasta no hace mucho, allí acudían el día de Todos los Santos los vecinos de Hontanar que tenían algún familiar gravemente enfermo, para pedir a la Virgen una muerte dulce si no era posible su curación. 

A cambio, dejaban velas sobre la roca y pasaban por ella una moneda, que llevaban al enfermo. Si éste sanaba la guardaba como amuleto toda su vida y si fallecía lo enterraban con ella en la mano. 

Costumbre pagana muy apropiada al lugar, ya que se cree que allí existió un centro de culto céltico-romano dedicado a los dioses del mundo de los muertos: Proserpina y Hades.


Necrópolis de MalaMoneda

La estructura fundamental del yacimiento nos muestra un asentamiento, necrópolis y diferentes elementos militares de otras tantas etapas históricas: hispanorromana, visigoda, musulmana y medieval.

La gran profusión y dispersión de una necrópolis rupestre que puede tener como origen una posible cronología romana asociada a las estelas funerarias, continuando hasta etapas medievales, en forma de tumbas individualizadas excavadas sobre las masas y bolos de granito y que se documentan a lo largo de toda la mitad norte del yacimiento.

La gran profusión y dispersión de una necrópolis rupestre que puede tener como origen una posible cronología romana asociada a las estelas funerarias, continuando hasta etapas medievales, en forma de tumbas individualizadas excavadas sobre las masas y bolos de granito y que se documentan a lo largo de toda la mitad norte del yacimiento.



y ya , como punto final vamos hacia la capital del Reino de Toledo con la intención de disfrutar del otro gran Castillo Templario del Reino :

El Castillo de San Servando, bastión de Toledo

Uno de los lugares de Toledo con más historia es sin duda este imponente castillo medieval. Situado en un lugar estratégico -al alzarse sobre un promontorio rocoso que domina el acceso a la ciudad por el este- su fundación se remonta al siglo XI durante el reinado de Alfonso VI.

Su advocación a San Servando (y a San Germán) se debe al agradecimiento del monarca castellano a dichos santos pues en la Batalla de Sagrajas (o Zalecas) acaecida el 23 de octubre de 1086 -dia de la festividad de estos mártires ajusticiados en el año 305- salvó la vida milagrosamente en una huida desesperada.

Su construcción está datada documentalmente en fecha de 11 de marzo de 1088, cuando Alfonso VI eligió el lugar para su emplazamiento, fundándose allí un monasterio que fue encomendado a los abades de San Víctor de Marsella. No es descartable que este mismo cerro albergara con anterioridad fortalezas romanas -los caminos que por allí pasan son romanos- y, más probablemente, islámicas.

Su situación a las afueras de la ciudad en la otra orilla del Tajo, le hizo sufrir multitud de ataques almorávides en 1099, 1109, 1114, 1128 y 1139, resistiendo todos ellos. La importancia estratégica del castillo decayó tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), pues la frontera de los conflictos quedó ya muy al sur de Toledo.

En el siglo XIV con motivo de las luchas entre Pedro I y Enrique de Trastámara fue levantada una pequeña fortificación en las ruinas del castillo por parte de los partidarios de Pedro I. Los partidarios de Enrique tomaron el castillo sin dificultad y emprendieron entonces una eficaz reconstrucción del edificio entre 1380 y 1389 encabezados por el cardenal Pedro Tenorio, partidario de los Trastámara. Al concluir las obras se otorgó la tenencia del castillo a Pedro López de Ayala.

Sin embargo, en 1525 se le vuelve a citar como ruinoso, y su degradación fue progresiva hasta 1857 en que se sabe que era utilizado como polvorín. En 1873 fue subastado por 3.500 pesetas y, gracias a la intervención de la comisión provincial de Monumentos, fue declarado Monumento Nacional el 26 de agosto de 1874, siendo el primer castillo de España en obtener esta protección.

Su estado sin embargo siguió deterioraándose hasta las pequeñas intervenciones de 1911 y 1920. Pero fue en 1945 cuando cambió el destino del castillo al ser destinado a albergar un colegio menor de la Delegación de Juventudes, que fue inaugurado en 1958. La obra respetó y aprovechó el perímetro exterior del castillo del siglo XIV, y se levantó de nueva planta el interior que había desaparecido por completo. Este uso es el que dio lugar al actual como Albergue de la Juventud.

Se trata de uno de los lugares de Toledo citados históricamante en la literatura más destacada. Así, es nada menos que citado en el Cantar de Mío Cid, en su cantar tercero.


Artículo sobre el fantasma del Castillo de San Servando. Revista Toledo, enero de 1923. Página 1
Son muchas las leyendas que ha generado este monumento emblemático, pero nos llama especialmente la atención esa que nos cuenta de un fantasma que aún hoy dicen que aparece en algunas noches de luna. 

El destacamento alojado en el Castillo de San Servando veía cómo cada pocos días, alguno de sus miembros aparecía muerto de una única estocada en el corazón. Nadie sabía a qué o a quién se debían estas muertes, pero pronto empezaron a sospechar de la presencia de un fantasma.

Fantasma del Castillo de San Servando

La sospecha se corroboró cuando una noche vieron desde el Puente de Alcántara, una figura fantasmal en una de las torres del Castillo, paseando con espada en mano y una capa que despedía destellos de luz verdosa. 

Fue entonces cuando el Capitán de la guardia, Don Lorenzo de Cañada se decidió a intervenir en el asunto y acudió resuelto al Castillo de San Servando.

Durante una semana Don Lorenzo estuvo desaparecido y cuando regresó se negó a hablar de lo que había sucedido. Pero lo cierto es que después de esa semana, no se produjo ninguna muerte más en el Castillo. Aunque el fantasma permaneció allí y aún hoy son muchos los que afirman haberle sentido.




Para toda la ruta

Donde comer:

Restaurante Asador El Nogal
Avda. de Madrid, 6, La Puebla de Montalbán, España
925 75 15 02

De La Tierra "Sabores Manchegos"
Camino de Los Bonales S/N, 45159 Hontanar, España
+(34) 648041380

Donde picar algo:

Los Molinos Restaurant
C/ Los Molinos, 2, 45150 Navahermosa, España
34-925429991


Donde Dormir:

El Refugio de Cristal, Hontanar
Camino de Valdelechar, 54 | Hontanar, 45159 Toledo, España
618 44 85 44   info@elrefugiodecristal.com

Hostal Los Molinos
C/ de los Molinos, 2 45150 Navahermosa (Toledo)
Telefono Fijo: 925429991 › Teléfono Móvil: 661622178


Casa Rural Villa del Monte (Navahermosa)
Corral de cantos,8 45150 Navahermosa, Toledo, España
+ (34) 609 08 23 95

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